2 abril, 2014
Author: adminroot

Agustina Garrigou, y el fondo del mar…

Persistimos en nuestra intención de apostar por los nuevos talentos. Es un acto de codicia emocional, de desplazamiento narcisista. Nos gusta la gente que apuesta, que arriesga, que tiene cosas que proponer. Y es que ya hemos dicho más de una vez que dentrodeloquecabe es una plataforma de intercambio, una encrucijada de caminos. Y por uno de esos caminos llegó hasta nosotros Agustina Garrigou desde su Buenos Aires natal. Allí estudió diseño industrial.  Estudió los procesos, los materiales, los costes, cómo conseguir que el diseño contribuya a un mundo mejor… pero ella siempre quiso ser poeta.

Confiesa que llegó a la cerámica por casualidad. Una curiosidad más, un taller más que probó. Pero algo la dejó atrapada. Quizá  fueron los tiempos dilatados, los procesos y los reposos sucesivos los que le enseñaron a ver la vida de otra manera. En cerámica los procesos son largos, hacer una pieza lleva tiempo., luego cocerla en el horno, esmaltarla y volverla a hornear. Y cada vez que se abre el horno lo que hay allí es sorpresa. Las piezas nunca quedan exactamente como uno se las imagina. Amar el proceso, sorprenderse con los resultados y aprender a aceptarlos.

Y así es como Agustina Garrigou empezó con su poesía. Actualmente vive y trabaja en Barcelona donde acaba de estudiar un master en Diseño de Mobiliario, y sigue buscando esa evocación,  esa poesía, ese abismo, en el fondo del mar…

y yo me enamoré de sus erizos.

Desde ya! en dentrodeloquecabe