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Silla “Superleggera”, Gio Ponti para Cassina, 1951

Descripción del Producto

En 1951 Gio Ponti empieza a crear una silla con la obsesión de resumirla en la esencia, en lo mínimo, así poco a poco va quitando peso, cambiando las soportación y curvando el respaldo hasta que ve la luz la silla modelo 699 también llamada”superleggera”,  que sería producida por Cassina a partir de 1957. La superleggera tiene como principal característica estar construida con una sección triangular de como máximo 18 mm. para todos los montantes, lo que contribuye a crear una silla de una resistencia y ligereza excepcional. Fabricada en madera de fresno, extraordinariamente resitente y flexible,  y caña egipcia trenzada, tiene un peso de sólo 1,7 kg. La superleggera tiene su inspiración en las sillas tradicionales de  Chiavari, en la Liguria italiana.

La sillas que os ofrecemos son de las primeras ediciones de la superleggera. Realizada en fresno natural sin tintar, y con el asiento trenzado en caña egipcia. Se encuentran en perfecto estado y mantienen toda su belleza original con una pátina que las hace únicas.


Época

Los años 50 fueron una época de renovación y optimismo en la que la austeridad de la postguerra dio paso a un aumento del consumo sin precedentes. En los países occidentales las guerras dejaron paso a la paz y la libertad en una sociedad que hacia enormes esfuerzos para mejorar las condiciones políticas y materiales en el mundo.

Los estilos decorativos anteriores tan marcados por las influencias nacionales dieron paso a la creación basada en un pacifismo constructivo en los que primaban criterios de calidad y universalidad.

Arquitectura y diseño se aprovechan de los avances en la investigación militar heredados de la época de guerra, y se empiezan a descubrir nuevas aplicaciones a materiales como los laminados plásticos, la fibra de vidrio o la espuma de látex. Los diseñadores extraen su inspiración de múltiples y dispares fuentes entre las que se encuentran la física nuclear, la química molecular, la ciencia ficción o el arte africano.

En esta época Estados Unidos se desprende finalmente del complejo de la época de la Gran Depresión y empieza a experimentar un periodo de abundancia en el que se fomenta la nueva cultura del consumo. Los diseñadores y fabricantes empiezan a alimentar esta demanda creciente con productos de líneas estilizadas y futuristas que encarnan “el sueño americano”.

En Europa se supera la escasez de la postguerra con ingentes cantidades de sentido común y una creatividad impresionante. La vivienda adquiere una importancia central en la vida. Es el centro, el refugio donde sentirse al abrigo de una sociedad tecnológica que avanza imparable, y donde refugiarse del peligro de una guerra nuclear que parece inminente. Los estampados textiles incorporar nuevos materiales sintéticos en sus dibujos. Vidrieros y ceramistas investigan nuevos campos en la metalurgia para conseguir colores más intensos y más vibrantes. En Dinamarca se emplean formas orgánicas sensuales y revolucionarias. Ha pasado el tiempo en que la función se imponía a la forma y la esbeltez, la creatividad y los nuevos materiales dan lugar a innovadores diseños.

A ambas orillas del Atlántico se promueven las viviendas de tamaños más reducidos, y la posibilidad de ser propietario de una vivienda se extiende más allá de las clases burguesas. Estas nuevas viviendas de dimensiones reducidas generan la necesidad de nuevos tipos de mobiliario: paneles divisorios, sofás cama, muebles modulares aparecen de la mano de los diseñadores para cubrir estas necesidades.

Diseñador

Gio Ponti (1897-1979), Biografía y Obras del Arquitecto y diseñador italiano, uno de los principales difusores de la modernidad en su país.

Nacido en Milán, en 1927 fundó la revista Domus y comenzó a trabajar con Emilio Lancia en un estilo que combinaba el novecento italiano con el rigor racionalista (torre Rasini, Milán, 1933-1936). A partir de 1933 optó por una postura decididamente vinculada al movimiento moderno. Así, en la primera sede Montecatini (Milán, 1936) expresó una modernidad de carácter monumental, definida por las placas de mármol que recubren la fachada. Otras obras importantes de este periodo son la Escuela de Matemáticas de la Universidad de Roma (1934) y las oficinas de la RAI en Milán (1938).

Después de la guerra, construyó su edificio más emblemático, el rascacielos Pirelli en Milán (1956-1958), proyectado junto a sus socios Fornaroli y Rosselli, con Pier Luigi Nervi encargado de la estructura. Gracias a esta obra consiguió depurar el lenguaje de la arquitectura moderna italiana, a través del uso contenido del hormigón visto y el vidrio, combinados sobre una planta poligonal en forma de hoja. También destacó en el diseño de muebles, donde fue colaborador de empresas como Arflex o Cassina y autor de piezas emblemáticas, entre las que destaca la silla Superleggera (Cassina, 1951). Asimismo, Ponti llegó a ser una de las figuras más influyentes del diseño y la arquitectura italiana, a través de su docencia en la Escuela Politécnica de Milán (1936-1961) y la creación del premio Compasso d’Oro, la Bienal de Monza y la prestigiosa Triennale de Milán.

Silla “Superleggera”, Gio Ponti para Cassina, 1951

Medidas: 41x45x83 cm.
Estado: Original en perfecto estado
Pieza de coleccionista
2 unidades disponibles

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